10 versículos bíblicos de consuelo sobre las pruebas y tribulaciones

1) Bienaventurado el hombre que persevera bajo la prueba, porque una vez que ha sido aprobado, recibirá la corona de la vida que el Señor ha prometido a los que le aman.
Santiago 1:12 (LBLA)

2) No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea común a los hombres; y fiel es Dios, que no permitirá que vosotros seáis tentados más allá de lo que podéis soportar, sino que con la tentación proveerá también la vía de escape, a fin de que podáis resistir la.
1 Corintios 10:13 (LBLA)

3) Gozándoos en la esperanza, perseverando en el sufrimiento, dedicados a la oración,
Romanos 12:12 (LBLA)

4) Tened por sumo gozo, hermanos míos, el que os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia, y que la paciencia tenga su perfecto resultado, para que seáis perfectos y completos, sin que os falte nada.
Santiago 1:2-4 (LBLA)

5) Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que en medio de vosotros ha venido para probaros, como si alguna cosa extraña os estuviera aconteciendo; antes bien, en la medida en que compartís los padecimientos de Cristo, regocijaos, para que también en la revelación de su gloria os regocijéis con gran alegría.
1 Pedro 4:12-13 (LBLA)

6) Y sabemos que para los que aman a Dios, todas las cosas cooperan para bien, esto es, para los que son llamados conforme a su propósito.
Romanos 8:28 (LBLA)

7) ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? Tal como está escrito: POR CAUSA TUYA SOMOS PUESTOS A MUERTE TODO EL DIA; SOMOS CONSIDERADOS COMO OVEJAS PARA EL MATADERO. Pero en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Porque estoy convencido de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni lo presente, ni lo por venir, ni los poderes, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús Señor nuestro.
Romanos 8:35-39 (LBLA)

8) Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tenéis tribulación; pero confiad, yo he vencido al mundo.
Juan 16:33 (LBLA)

9) Por nada estéis afanosos; antes bien, en todo, mediante oración y súplica con acción de gracias, sean dadas a conocer vuestras peticiones delante de Dios. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestras mentes en Cristo Jesús.
Filipenses 4:6-7 (LBLA)

10) Bienaventurados aquellos que han sido perseguidos por causa de la justicia, pues de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados seréis cuando os insulten y persigan, y digan todo género de mal contra vosotros falsamente, por causa de mí. Regocijaos y alegraos, porque vuestra recompensa en los cielos es grande, porque así persiguieron a los profetas que fueron antes que vosotros.
Mateo 5:10-12 (LBLA)

10 Escrituras Acerca de las Promesas de Dios

1) 2 Pedro 1:4
por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia;

2) Jeremías 29:11
Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.

3) Mateo 11:28-29
Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. 11:29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas;

4) Isaías 40:29-31
El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas. 40:30 Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen; 40:31 pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.

5) Filipenses 4:19
Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús. 
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Versículos De Las Promesas de Dios

6) Romanos 8:37-39 Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. 8:38 Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, 8:39 ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.

7) Proverbios 01:33
Mas el que me oyere, habitará confiadamente  Y vivirá tranquilo, sin temor del mal.

8) Juan 14:27
La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.

9) Romanos 10:09
que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.

10) Romanos 6:23 Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.

¿Quién Decidió que Libros Deberían Incluirse en el Nuevo Testamento?

Muchas personas de la “alta crítica” alegan que los libros del Nuevo Testamento fueron “alterados”, otros “escondidos o sacados” o que fueron escogidos por Constantino o por Roma y ellos decidieron cuales eran inspirados y cuáles no lo eran. Estos argumentos provocan una herida mortal no solo a la autenticidad y confiabilidad a los evangelios, sino al mismo evangelio de Cristo y a la inspiración de la Biblia. ¿Quién estableció la línea divisora entre lo “inspirado” y lo “no inspirado o apócrifo”? ¿Quién decidió que libros debían incluirse en el Nuevo Testamento?

canon, libros, nuevo testamentoEl emperador pagano/cristiano Constantino ha sido blanco de muchas acusaciones en cuanto a su papel en la cristiandad primitiva. Pero no existe evidencia sustancial, ni evidencia histórica que Constantino decidió escoger los libros que forman el Nuevo Testamento. Tampoco existe evidencia de que durante los primeros cien años de la cristiandad haya habido discusión alguna con respecto a que libros o documentos cristianos debían leerse como parte del culto de la iglesia. Mientras los apóstoles estuvieron con vida ofreciendo dirección a la iglesia, no hubo cuestiones ni debates en cuanto a la inspiración de los evangelios u otras cartas escritas por Pablo.

Pero todo cambió cuando llego una persona llamada Marción, un armador de barcos y este publicó un “canon”, o lista de libros aprobados. Marción rechazaba el Antiguo Testamento junto con el judaísmo. La lista publicada se dividía en dos partes: “El Evangelio” (versión “corregida” de Lucas) y “El Apóstol” (versión asimismo “corregida” de las epístolas de Pablo). La ola de dudas, debates y divisiones tomó a la primitiva iglesia cristiana en los años subsiguientes. Muchas personas publicaron sus propias listas de “libros inspirados” y crearon una serie de divisiones en los primeros cristianos. “Es interesante constatar que no se publicó sino hasta el año 367 d.C., después del tiempo de Constantino, un canon que contuviese exactamente la misma lista de libros que se encuentran en el Nuevo Testamento tal como lo conocemos hoy día”

Muchos alegan de que esto es prueba de que los libros de hoy día que forman del Nuevo Testamento, no son totalmente confiables, pero esto ignora varios puntos sobresalientes. En los primeros años, no hubo objeción en cuanto a los 4 evangelios (Mateo, Marcos, Lucas y Juan), ni al libro histórico de Hechos, ni a las 13 cartas de Pablo. Todas las listas incluían los arriba mencionados, menos la lista de Marción.

Solo hubo algunos libros los cuales encontraron dura la entrada en el canon del Nuevo Testamento. Por ejemplo, el libro de Hebreos4. El autor no se identifica en ninguna parte del libro, pero se acepta generalmente por muchos eruditos modernos y por los primeros cristianos que su autor fue probablemente Pablo. Otro libro que obviamente trajo debates fue el de Apocalipsis. Este libro fue usado por muchas personas por su alto contenido simbólico para así sostener sus propias ideas. Esto causó muchos problemas. Se cuestionó su autor, al igual que Hebreos. El lenguaje del Apocalipsis es diferente al del evangelio de Juan y surgió la pregunta de que si eran el mismo autor. Pero se terminó incluyéndolo y se aceptó que provenía de Juan el apóstol de Patmos, siendo así un libro totalmente confiable. Luego, los libros más cortos como Santiago, las epístolas de Pedro y Juan y el libro de Judas no generaron debate alguno. Algunas veces fueron omitidos, pero esto puede ser causa de su brevedad.

Pero hubo también otros libros que “casi” lograron su lugar en el canon del Nuevo Testamento. Por ejemplo, hubo dos libros que generaron favor y popularidad entre los primeros cristianos: “El pastor Hermas y Didajé”. El primero (El pastor Hermas), contenía visiones del profeta cristiano Hermas. Pero no se incluyó. La obra Didajé significa literalmente “La enseñanza” y era como un “manual de iglesia” de la iglesia cristiana primitiva. Hubo otros libros que también fueron rechazados con unanimidad como la epístola de Bernabé, el que acompaño a Pablo en sus viajes misioneros. Esto se probó ser totalmente falso.

Otro libro fue el de 1 Enoc, que contenía muchas visiones. El libro fue aceptado por los cristianos de Etiopía. Pero cuando se llevo al consenso de los cristianos, no hubo apoyo para incluir a ninguno de los libros mencionados arriba dentro del canon del Nuevo Testamento. Estos libros fueron escritos en tiempos posteriores a los evangelios y a las cartas de Pablo (con excepción de 1 Enoc) y por lo tanto no eran muy confiables ya que había muchas tendencias al gnosticismo.

Ahora, hay una diferencia entre esos libros mencionados arriba en el presente artículo y los apócrifos como Judas, María, Felipe, Tomás y otros, los cuales se conocen como los evangelios Nag Hammadi. Estos libros fueron rechazados por la mayor parte de los cristianos porque no concordaban con los evangelios, los cuales fueron escritos con anterioridad.

pergaminos, canon, nuevo testamentoAhora volvemos a la pregunta mencionada anteriormente, ¿Qué papel tuvo Constantino en la decisión de los libros del Nuevo Testamento? Constantino no escogió los libros que debían pertenecer al canon del Nuevo Testamento, ya que los primeros cristianos habían hecho una línea divisora, aunque trajo debates y divisiones. Diocleciano (284-305), destruyó gran parte de los primeros libros o documentos cristianos, ya que su meta era extirpar al cristianismo. Cuando Constantino (313-337) llegó al poder, habían pocas copias del Nuevo Testamento. Esto provocó automáticamente órdenes de Constantino hacia los eruditos para que hicieran copias del Nuevo Testamento. Pero, Constantino no influyó en ningún erudito o cristiano en las decisiones de cuales libros formarían parte del canon del Nuevo Testamento. Cuando comenzaron a circular copias de la Biblia en tiempos de Constantino, ya todos los cristianos y los dirigentes de la iglesia estaban de acuerdo en que Mateo, Marcos, Lucas, Juan, Hechos, las 13 cartas de Pablo, Hebreos, Santiago, las epístolas de Pedro, Judas y el Apocalipsis debían formar parte del canon del Nuevo Testamento. Por lo tanto el argumento de que Constantino, Roma u otras personas influyeron o “adulteraron” la Biblia, es completamente falso.

En conclusión, las decisiones que tomaron los primeros cristianos de los libros que formarían parte del Nuevo Testamento fue completamente sabia. Aunque hubo ciertos debates con respecto algunos libros, la mayoría de los 27 libros fueron ampliamente aceptados como inspirados. Pero la mejor evidencia de que los libros del Nuevo Testamento son totalmente confiables es su evidencia interna. Una lectura cuidadosa de cada uno de ellos presenta un cuadro espectacular de la obra de Cristo en la tierra, en el cielo en el momento de su ascensión y en el futuro cuando vuelva por segunda vez. Creo que esa es la mejor evidencia disponible hoy día.

¿Qué dice la Biblia acerca de los chismosos?

1 Tim. 5:13

I. Textos

            Lev. 19:16, “No andarás chismeando entre tu pueblo”

            Prov. 6:19, “El testigo falso que habla mentiras,  Y el que siembra discordia entre hermanos”

            Prov. 11:12, “El que carece de entendimiento menosprecia a su prójimo;  Mas el hombre prudente calla.  13  El que anda en chismes descubre el secreto;  Mas el de espíritu fiel lo guarda todo”.

            Prov. 12:18 “Hay hombres cuyas palabras son como golpes de espada”.

            Proverbios 16:28, “Y el chismoso aparta a los mejores amigos”.

            Prov. 18:8, “Las palabras del chismoso son como bocados suaves,  Y penetran hasta las entraña”.

            Prov. 20:19, “El que anda en chismes descubre el secreto;  No te entremetas (no te asocies), pues, con el suelto de lengua (chismoso, LBLA)”. ¿Secreto? O, qué bueno. Me gusta oír secretos.

            Prov. 26:20, “Sin leña se apaga el fuego,  Y donde no hay chismoso, cesa la contienda. 21  El carbón para brasas, y la leña para el fuego;  Y el hombre rencilloso para encender contienda.  22  Las palabras del chismoso son como bocados suaves,  Y penetran hasta las entrañas”.

            Rom. 1:29 LBLA “estando llenos de toda injusticia, maldad … chismosos”.

            2 Cor. 12:20 “chismes” (murmuraciones).

            Sant. 3:1-12. Nos encanta leer 1 Cor. 13:4-7 y también nos encanta chismear. De la misma boca …

II. El chisme es la conversación que hiere a otros.

            A. Rom. 1:30, KATALALOUS, hablar detrás, habladores detrás, sea secreta o abiertamente (Sant. 4:11; 2 Cor. 12:20); “backbiters” muerde espaldas (ASV). Repetir rumores no confirmados para lastimar. Los que repiten rumores hablan con conocimiento limitado, con información dudosa y nebulosa. Entonces hace más grande el rumor para que sea más interesante, pues el propósito es divertir.

            B. ¿Cómo comienza su plática el chismoso?

                        1. “Yo sé que esto no es cosa mía, pero …” Y luego lo hace cosa de él.

                        2. “Esto es muy confidencial …” Lo que quiere decir es que le voy a contar un chisme muy interesante. (En una ocasión le dije algo así al hermano Glenn Rogers, y él me dijo, “Entonces, a cualquiera que yo lo repita le diré que es muy confidencial”).

                        3. “Se dice que …” o “He escuchado de fuentes muy confiables que …” De esta manera el o ella que hable no tiene que aceptar la responsabilidad, sino que la deja con alguien más (la persona que se lo haya contado).

                        4. “Le quiero contar esto y luego usted puede sacar su propia conclusión”. En esto también el o ella que hable no quiere ser responsable por las conclusiones que la gente podría sacar de lo que les dice.

                        5. “¿Supiste lo que hizo Carlos …?” “No, ¡cuéntame!” A la gente le encanta hablar del supuesto mal de los demás.

            D. Prov. 22:1, “De más estima es el buen nombre que las muchas riquezas, y la buena fama más que la plata y el oro”. Esto es lo que el chismoso destruye. El hno. W. L. Oliphant usó la ilustración de una hermana que hizo mucho daño a la reputación de cierto hermano con sus chismes. Cuando él le exhortó, ella se arrepintió y dijo que ella haría todo lo posible por corregir el daño hecho. Entonces el hermano tomó una almohada de plumas, la abrió y soltó las plumas en el viento y pidió que la hermana las recogiera. Así son “plumas” envenenadas de los chismes que se lanzan al aire. Hacen daño irreparable al nombre de otro. Se puede devolver lo robado (un carro, un caballo), pero ¿la reputación?

III. ¿Por qué chismear? Es una forma de diversión.

       A. Parece que muchas personas que no tienen ideas sanas que son interesantes y, por eso, repiten rumores y chismes que siempre son interesantes. Parece que pensamos que tenemos que decir algo. Nos juntamos o nos llamamos por teléfono, y hay que decir algo. No podemos simplemente estar sentados viéndonos. ¿De qué platicamos? Por no tener pensamientos o ideas que valgan la pena discutir hay que hablar de otros, y hablar mal de ellos es más divertido que el hablar bien.

            B. Pero es diversión a expensas de otros (ausentes). ¿Alguien tiene problemas, fallas, comete errores? ¡Es muy intereante! Cuéntemelo. Y otra vez. Para reir.

            C. También es para inflar el ego. Al bajar al otro, pensamos que nos elevamos a nosotros mismos.

            D. Compárese el vicio de maldecir. ¿Por qué maldecir? Para sentirse más grande, más fuerte, que lo que dice es más importante. Para llamar atención.

            E. Para vengarse. Esta es la explicación de muchos chismes (y maldiciones). Es lo opuesto a lo que Jesús enseña en Mat. 18:15-17. Hay que ser honestos. ¡Es odio secreto!

IV. El chismear perpetua el mal (el rumor, la mentira, la información parcial, chueca, dañina).

            A. La verdad sufre, pero el error y la mentira prospera.

            B. Sant. 3:8, “pero ningún hombre puede domar la lengua, que es un mal que no puede ser refrenado, llena de veneno mortal”. Parece que todos tenemos mucha víbora en nosotros.       

V. El remedio.

       A. Antes de contar algo que pueda dañar el nombre de algún hermano (u otro), debemos preguntarnos:

                        1. ¿Estoy seguro que es verdad lo que voy a contar?

                        2. ¿Estaría yo dispuesto a escribirlo y firmar mi nombre?

                        3. ¿Serán beneficiados los que me escuchen por lo que voy a contar?

            B. Si una víbora nos muerde, queremos que el doctor saque el veneno. Así también con el veneno espiritual: debemos crucificar la carne con sus hechos (y palabras).

            C. Debemos vencer el mal con el bien. Si comenzamos a hablar mal de alguno de nosotros, debemos detenernos y pensar: ¿en realidad quiero destruir a mi hermano? ¿quiero debilitarlo? ¿quiero herirlo?

            D. Col. 4:6, “Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada uno”;  Efes. 4:29, “Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes”.

            E. Prov. 25:23, “El viento del norte ahuyenta la lluvia, Y el rostro airado la lengua detractora (murmuradora, LBLA, lit. lengua de secreto)”. Fruncir el ceño, o si es por teléfono, simplemente detenerlo(la), diciendo, “mis oídos no son bote para basura”. Se requiere valor, puede ofender, pero es lo indicado. Prov. 20:19, “El que anda en chismes descubre el secreto;  No te entremetas, pues, con el suelto de lengua”.

            F. Sal. 15:1, “Jehová, ¿quién habitará en tu tabernáculo?  ¿Quién morará en tu monte santo?  2  El que anda en integridad y hace justicia,  Y habla verdad en su corazón.  3  El que no calumnia con su lengua,  Ni hace mal a su prójimo,  Ni admite reproche alguno contra su vecino”.

            G. 1 Tim. 5:10,  Estar ocupados buenas obras, enseñando el evangelio, invitando gente a los servicios, teniendo estudios bíblicos con hermanos. Si hay tiempo para ser chismosos y entremetidos, obviamente nos sobra tiempo libre. Hay que llenar el vacío con el bien. Hech. 8:4, 5.

            H. Recuérdese Mat. 12:34-17.

Pensamiento dominical

Termina la Semana Santa con el Domingo de Resurrección.
Disminuyen las burlas y los memes sobre la misma, de aquellos que rebasan la delgada línea entre lo simpático y lo estúpido.
Esos mismos que ahora darán gracias a Dios por cualquier motivo y hace unos días se burlaban.
Jesús concentró los 10 Mandamientos en solo 2;
-Amarás a Dios sobre todas las cosas.
-Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
En conclusión; amar.
También Jesús nos dejó una enseñanza para esos que se burlaron:
-Perdónalos Señor porque no saben lo hacen.
Y yo agrego; ni lo que escriben o postean.
Para ellos también alcanza la Bendición de Dios, es La Ley. Amén.

Aclaración

Este Blog no tiene fines de lucro, ni propósitos comerciales, el único interés es compartir los gustos y las preferencias de su autor, con personas afines. Julio Carreto. Predicador