EL NOMBRE DEL SEÑOR: TORRE FUERTE DEL JUSTO

"Torre fuerte es el nombre de Jehová; a él correrá el justo, y será levantado." — Proverbios 18:10 (RVR60)

La Seguridad en un Mundo Inestable
En un mundo lleno de incertidumbre, peligros y adversidades, el ser humano anhela un refugio seguro. Las riquezas, las relaciones e incluso las fortalezas humanas pueden fallar, pero el nombre de Jehová permanece como una torre inexpugnable. Este versículo nos revela una verdad poderosa: Dios no solo es nuestro protector, sino que Su nombre en sí mismo es un lugar de seguridad.

1. El Nombre de Jehová: Una Torre Fuerte
La palabra "torre fuerte" en el hebreo original (migdal-oz) implica un lugar alto, inaccesible para el enemigo, desde donde se tiene una visión clara y una defensa segura. En la antigüedad, las torres eran construidas en las murallas de las ciudades para avistar amenazas y proteger a los habitantes.

El nombre de Dios representa Su carácter, autoridad y poder. No es solo un título, sino la esencia de quién Él es: Jehová-Jireh (el Señor provee), Jehová-Rafa (el Señor sana), Jehová-Nissi (el Señor es mi bandera).

Cuando confiamos en Su nombre, no confiamos en algo abstracto, sino en la persona misma de Dios, fiel, misericordioso y todopoderoso.

Reflexión: ¿Estás buscando seguridad en cosas temporales o en el nombre inquebrantable de Jehová?

2. La Respuesta del Justo: Correr a Él
El texto dice: "a él correrá el justo". La acción de correr implica urgencia, decisión y fe.

El justo no vacila: Reconoce que fuera de Dios no hay verdadera protección (Salmo 91:2).

No es autosuficiente: Sabe que su justicia no es propia, sino que viene de Cristo (Filipenses 3:9).

Huye hacia Dios, no de Él: A diferencia de Adán, que se escondió, el justo corre hacia su Refugio.

Ejemplo bíblico: David, perseguido por Saúl, escribió: "Jehová es mi roca y mi fortaleza" (2 Samuel 22:2). Aunque estaba en peligro, su fe lo llevó a refugiarse en Dios.

3. La Promesa: "Y Será Levantado"
La frase final contiene una gloriosa promesa: Dios no solo recibe al que corre a Él, sino que lo levanta.

Levantado del desánimo (Salmo 3:3).

Levantado de la derrota (Miqueas 7:8).

Levantado para reinar con Cristo (Apocalipsis 5:10).

Ilustración: Como un padre que alza a su hijo caído, Dios nos sostiene en medio de las pruebas.

Aplicación Práctica: ¿Cómo Correr a la Torre Fuerte?
Conoce Su nombre: Estudia las Escrituras para entender quién es Dios (Éxodo 34:5-7).

Clama en oración: Invoca Su nombre en todo tiempo (Salmo 116:2).

Confía en Su protección: Descansa en que Él guarda a los Suyos (Proverbios 30:5).

Conclusión: Un Llamado a Refugiarse
Hoy, el enemigo puede acechar con mentiras, temores o ataques, pero el nombre de Jehová sigue siendo una torre fuerte. No importa la tormenta que enfrentes, corre a Él y experimenta Su poder levantándote.

Oración
Padre celestial, gracias porque Tu nombre es mi fortaleza. Hoy elijo correr a Ti, reconociendo que solo en Ti hay seguridad verdadera. Levántame de mis luchas, cubreme con Tu protección y ayúdame a confiar en que eres mi Torre Fuerte. En el nombre de Jesús, amén.

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