Romanos 5:8 dice: "Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros". Este versículo nos recuerda el gran amor que Dios tiene por nosotros. A pesar de nuestros errores y pecados, Él envió a su Hijo Jesús para morir en la cruz y salvarnos. Es un amor incondicional que no merecemos, pero que Él nos da de todas maneras.
En nuestro devocional de hoy, reflexionemos sobre este amor divino. ¿Cómo podemos responder a este amor? ¿Cómo podemos mostrar gratitud por lo que Dios ha hecho por nosotros?
Recordemos que el amor de Dios no se basa en nuestras buenas obras o méritos. Él nos ama simplemente porque somos sus hijos. Por lo tanto, no hay nada que podamos hacer para ganar su amor o merecer su salvación. Todo lo que necesitamos hacer es aceptar el regalo que Él nos da a través de Jesús.
Oremos
Padre celestial, gracias por tu gran amor hacia nosotros. Gracias por enviar a tu Hijo Jesús para morir por nuestros pecados. Ayúdanos a vivir cada día recordando este amor y compartiéndolo con los demás. En el nombre de Jesús, amén.
No hay comentarios:
Publicar un comentario